Cerrojos

Desde que nacieran los primeros cerrojos ha llovido mucho y en el presente post queremos contarle desde curiosidades históricas hasta las últimas novedades que podemos encontrar en el mercado. Todos conocemos a los cerrojos como pestillos o por pasadores pero pocos sabemos cuáles fueron sus orígenes. De hecho este mecanismo de cierre tiene un nacimiento un tanto secreto ya que no se sabe desde qué año conviven con y entre nosotros. Allá vamos…

La palabra cerrojo proviene del latín, del término “verrojo” y el significado más académico que hemos encontrado es el descrito por el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, que nos dice que los cerrojos son unas “barretas cilíndricas de hierro, con manija, por lo común en forma de T que están sostenidas por dos armellas (anillos de metal), que entran en un agujero dispuesto a tal efecto, cierran y ajustan la puerta o ventana bien con el marco o con una de las hojas de la puerta”

Como decíamos al principio, poco se sabe del nacimiento de los cerrojos pero lo que sí es certero es que en el siglo VIII a.C ya se utilizaban y, prueba de ello, es uno de los fragmentos de la famosa obra de Homero, la “Odisea” ya que en uno de ellos se hace referencia… “Metió la llave en la cerradura y corrió el cerrojo con decisión”. Así pues, este dispositivo de cierre es más antiguo de lo que muchos pensaban ¿Se lo imaginaba tan añejo? Como apunte hemos de añadir que los primeros cerrojos de los que se dispone un ejemplar son los que corresponden a los fabricados en el antiguo Egipto. Se trata de cerrojos fabricados en madera, cuya apariencia es muy similar a la de los modernos de cilindro.

Durante la Edad Media parece que la mayor preocupación no era la de incluir una mejora en los cerrojos para que ofrecieran mayor y mejor seguridad a sus usuarios sino que lo destacable durante el Medievo son los cerrojos repletos de ornamentos, relieves y detalles que resultaban piezas creadas por maestros artesanos dignas de admiración. No fue hasta bien entrado el siglo XIX el momento para proceder a la mejora de los cerrojos como mecanismos de cierre seguro y fue entonces la época en la que salieron a la luz cerrojos que no necesitaban llave, cerrojos de palanca o los mejorados de cilindro.

¿Sabe cuándo los cerrojos se convirtieron en dispositivos de cierre utilizados a nivel masivo? Pues todo empieza con la Revolución Industrial y el comienzo de la fabricación de los productos en serie. En esta época ya se apostaba por introducir mejoras tanto en los mecanismos de funcionamiento como en los materiales con los que se elaboraban pero en nuestro país, la verdadera revolución de los cerrojos llegó de la mano de una empresa española especializada en la fabricación de cerraduras, cerrojos y cajas fuertes. Estamos hablando de la archiconocida empresa FAC y de su cerrojo bautizado como número 1. En los sesenta, raro era el hogar que no tenía instalados cerrojos FAC en sus puertas y de hecho, muchas de las películas filmadas en la época son el mejor testigo para constatar lo que le estamos contando. Aún a día de hoy muchos de nuestros clientes nos siguen pidiendo que les instalemos cerrojos FAC porque consideran que son de los más fiables y, la verdad que no les falta razón porque esta empresa se ha preocupado por seguir innovando y sigue dando vida a productos magníficos. No dude en ponerse en contacto con nosotros y le mostraremos cuál es el cerrojo que mejor se adapta a sus necesidades.

La tecnología avanza a pasos agigantados y han ido apareciendo nuevos dispositivos de cierre pero aún así los cerrojos de cilindro suelen seguir ocupando los primeros puestos de los más utilizados. Hay que añadir que este tipo de cerrojos pueden estar formados por un solo cilindro o por dos. Los primeros tienen un escudo y la llave va puesta en la parte exterior mientras que en la parte interior podemos encontrar el cerrojo manual. Los cerrojos de doble cilindro tienen varios escudos que pueden llevar llave tanto en el lado interior como en el exterior de la puerta.

En el ranking de los cerrojos más utilizados también podemos encontrar los conocidos como cerrojos llave-mariposa debido a su gran versatilidad. Este tipo de cerrojo puede ser instalado en diferentes puntos de la puerta y, a continuación le contamos cuáles son sus funciones principales. En primer lugar, permite la apertura exterior cuando se gira la llave en la manija y en el cerrojo; en segundo lugar, permite tener cerrado cuando la manilla exterior se encuentra en posición fija al mismo tiempo que se presiona el botón que hay en la parte interior; en tercer lugar, permite la abertura al hacer girar la llave media vuelta -en el caso de que lleve- o al girar el botón.

En cuanto a las novedades, es justo y necesario que hablemos de los cerrojos eléctricos, los digitales e incluso los de pantalla táctil ya que representan una de las caras más modernas de los mecanismos de cierre. Los cerrojos eléctricos suelen estar fabricados con una placa frontal de acero inoxidable y llevan incorporados un supresor de picos de tensión. Están fabricados a prueba de fallos y se pueden instalar en puertas de una o dos hojas. Además, son muy ligeros ya que su peso aproximado es de un kg.

Los cerrojos digitales y los de pantalla táctil añaden todas las funciones de seguridad en un entorno digital, sencillo, cómodo y funcional. Como única desventaja podemos comentar que necesitan baterías o energía eléctrica para que puedan funcionar correctamente pero no se preocupe porque esto en sí no es un problema ya que estos tipos de cerrojos suelen llevar incorporados unos sistemas de alarma que nos avisan cuando el nivel de las baterías está bajo. Los modelos más modernos también incluyen sistemas que detectan casos de incendios gracias a la incorporación de un mecanismo de sensor de calor que se activa automáticamente e incluso son capaces de avisarnos mediante una alarma de que alguien está tratando de manipular nuestra cerradura.